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Criterios de selección y protocolos en cable minero
Santiago, 25 de junio de 2026
La continuidad operacional y la seguridad en la industria minera hoy dependen ampliamente de la confiabilidad de sus sistemas de distribución energética. En este entorno de alta exigencia, el cable minero de media tensión actúa como las arterias principales que alimentan desde gigantescas palas eléctricas hasta perforadoras y equipos móviles pesados.
Debido a que estos sistemas operan bajo un estrés mecánico y ambiental constante, cualquier interrupción en el suministro no solo podría traducirse en millonarias pérdidas por detención de faenas, sino también en un incremento crítico de los riesgos para la seguridad del personal. Por ello, la elección de la infraestructura eléctrica no puede dejarse al azar.
Los cables tipo SHD-GC (por sus siglas en inglés, Shielded Heavy Duty - Ground Check) de 15 kV son conductores de potencia diseñados específicamente para el servicio pesado en la minería a cielo abierto y subterráneas.
Su fabricación se rige bajo estándares internacionales estrictos, como la norma ICEA S-75-381 / NEMA WC 58, lo que garantiza su aptitud en las condiciones más severas del planeta.
Estos cables se componen de tres conductores de fuerza blindados individualmente con cintas semiconductoras y mallas de cobre, un conductor de monitoreo de tierra (ground check) y conductores de tierra física.
Su función principal es alimentar equipos móviles de gran envergadura que operan en los sistemas eléctricos en minería, tales como:
Su diseño robusto y blindado garantiza que, incluso si el cable sufre un daño severo, las protecciones eléctricas actúen de inmediato, minimizando el riesgo de choques eléctricos o arcos de energía peligrosos en la zona de trabajo.
Para garantizar una larga vida útil y un rendimiento óptimo, la selección de estos componentes dentro de la gama de cables para minería debe basarse en un análisis técnico de las condiciones del terreno y las propiedades de los materiales aislantes.
La cubierta exterior e interna define el comportamiento del conductor. A continuación, se comparan los dos compuestos termoestables más utilizados en la industria:
Evaluando estas propiedades, los ingenieros de mantenimiento deben considerar los siguientes factores en sus faenas:
Optar por un cable que no cumpla con las especificaciones mecánicas, químicas o de tensión requeridas desencadena consecuencias críticas para la compañía:
Cuando un cable SHD-GC de 15 kV sufre un daño mecánico que compromete su cubierta o aislamiento, no siempre es viable reemplazarlo por completo debido al costo y la logística de suministro.
En estos escenarios, los protocolos de vulcanización en caliente son obligatorios para restituir el 100 % de las propiedades mecánicas y dieléctricas originales del conductor, extendiendo su ciclo de vida útil.
A continuación, se detallan los pasos esenciales del procedimiento:
Fase**Operación técnicaInsumos requeridosObjetivo de seguridad / rendimiento**1. PreparaciónRemoción de chaqueta dañada y desbaste de capas en forma de “lápiz” o bisel geométrico.Solventes dieléctricos certificados.Eliminar por completo la humedad, grasa y contaminación superficial.2. ReconstrucciónReconstrucción meticulosa de cada conductor, capas aislantes, cintas semiconductoras y malla de cobre.Cintas autofundentes de EPR y cintas semiconductoras.Restablecer la continuidad perfecta del blindaje electrostático interno.3. ConexiónEmpalme de conductores de tierra física e hilo piloto de monitoreo.Conectores de compresión adecuados.Asegurar la conductividad sin perder la flexibilidad mecánica del tramo.4. VulcanizaciónAplicación de caucho sin curar y colocación en molde metálico calefaccionado (entre 140 °C y 160 °C).Cinta de caucho vulcanizable.Lograr la reticulación perfecta y el sellado hermético termoestable.### Condiciones críticas para asegurar la confiabilidad
Extender el ciclo de vida del cableado exige transicionar desde el mantenimiento reactivo hacia estrategias predictivas y preventivas especializadas:
Una correcta selección y vulcanización de cables SHD-GC permite aumentar de forma sustancial la confiabilidad de las operaciones mineras, reducir drásticamente los riesgos de los sistemas eléctricos en minería y minimizar las interrupciones en entornos de alta exigencia.
Al tratar al cable minero no como un simple consumible, sino como un activo estratégico de potencia, las compañías de la industria minera aseguran la estabilidad de sus infraestructuras, protegen la integridad de sus operarios y consolidan una matriz energética interna resiliente frente a los desafíos geológicos y mecánicos del día a día.
En Dartel Electricidad, entendemos que la diferencia está en el servicio y en la calidad técnica de los componentes. Por eso ponemos a disposición de la gran minería un portafolio integral que no solo incluye cables para minería SHD-GC de 8 a 15 kV de los fabricantes más prestigiosos del mercado, sino también todos los insumos certificados para su reparación, tales como compuestos de limpieza, cintas autofundentes y kits de vulcanización avanzados.
Te invitamos a conocer nuestra propuesta completa de soluciones y a asesorarte con nuestro equipo de ingenieros especialistas para elevar los estándares de seguridad, eficiencia y continuidad energética en tus faenas.
La diferencia fundamental radica en el conductor de control de tierra. Mientras que el cable SHD estándar cuenta únicamente con conductores de fuerza y cables de tierra física, el cable SHD-GC incorpora un hilo piloto adicional denominado Ground Check. Este conductor trabaja en lazo cerrado junto a relés de monitoreo continuo; si el cable se corta o se estira más allá de los límites seguros, fracturando este hilo, el sistema corta el suministro eléctrico de inmediato, evitando descargas peligrosas al chasis de la maquinaria.
El caucho Etileno-Propileno (EPR) ofrece un balance superior de flexibilidad, elasticidad mecánica y estabilidad térmica bajo ciclos de flexión continua en comparación con polímeros rígidos como el XLPE. Al alimentar equipos en movimiento como palas de cable, el EPR absorbe las vibraciones armónicas y mecánicas de alta frecuencia sin sufrir desalineamiento en las pantallas semiconductoras, previniendo fallas por descargas parciales internas.
Los disparos imprevistos suelen deberse a falsos contactos en los conectores de los acopladores rápidos, tensiones mecánicas excesivas que elonguen el hilo piloto o un empalme deficiente en una vulcanización previa. El protocolo de solución requiere medir la resistencia óhmica del lazo mediante instrumentación de baja resistencia, revisar visualmente los pines de los conectores acopladores y, en caso de daño interno, abrir la chaqueta para ejecutar un empalme de compresión certificado siguiendo las directrices del fabricante.