Industria 4.0 y los nuevos desafíos para Chile

De acuerdo a la proyección de IDC, el mercado de Internet de las Cosas (IoT) crecerá un 25% en Chile durante 2018, alcanzando los US$ 654,4 millones Además, se estima que un 90% de los ingresos generados por esta tecnología corresponderá a la implementación de soluciones IoT empresariales, mientras que sólo el 10% lo aportará el segmento masivo.

Esto demuestra que la gran transformación se desarrollará en torno a la automatización de procesos productivos, también conocido como Industria 4.0 o Cuarta Revolución Industrial, este último concepto acuñado en Alemania hace algunos años.

Y es que esta nueva revolución industrial nos está permitiendo interconectar de manera eficiente todo al interior de una empresa. Desde la pieza más pequeña de una máquina hasta los procesos más críticos del negocio, lo que, por ejemplo, permite conocer en tiempo real necesidades de producción asociadas a la demanda actual, o bien tomar decisiones oportunas con la información que se genera minuto a minuto.

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Los cambios que impulsa la Industria 4.0 se están realizando a una velocidad vertiginosa, afectando distintas aristas de la sociedad, como la generación de empleos. McKinsey Global Institute elaboró un informe que sostiene que dentro de 30 años la mitad de los trabajos que hoy realizan los chilenos serán ejecutados por máquinas y robots. En esa línea, se estima que 3,2 millones de empleos pueden ser automatizados.

El impacto que tendrán tecnologías como la Inteligencia Artificial, la Impresión 3D, el Big Data o la Realidad Virtual, nos obligarán a reinventar la forma en que estamos trabajando en este nuevo contexto. Por esto, para avanzar no solo será necesario implementar nuevas herramientas tecnológicas, sino que también generar cambios que nos preparen para responder de manera correcta.

En nuestro caso, como proveedores de servicios digitales, también estamos adaptando nuestra forma de trabajar, involucrándonos profundamente en el negocio de nuestros clientes para asesorarlos respecto de las tecnologías que debiesen acompañar sus negocios en un momento determinado e incluso la forma en que deben administrarse los recursos para generar los beneficios esperados, como ahorro de costos y mayor productividad.

También estamos potenciando el desarrollo de negocios no tradicionales, basados en IoT y Cloud, para apoyar a las empresas en sus procesos de Transformación Digital, tan necesarios para satisfacer las necesidades de los nuevos usuarios o clientes.

Del mismo modo, estamos comprometidos con la digitalización de los ciudadanos, mediante la entrega de herramientas computacionales de uso diario y de sistemas operativos que permitan contribuir directamente a la disminución de la brecha digital.

No hay alternativa. Debemos transformarnos en esa dirección y sumar rápidamente cada una de las competencias digitales que requiere el contexto global, y en el caso de los empresarios convertirnos en un aporte a la sociedad para lograr esos objetivos en un menor tiempo. Solo así lograremos sobrevivir a la nueva revolución.

Fuente: La Tercera-PULSO 03/2018
Por Francisco Guzmán.