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¿Qué revisar en una auditoría en la operación de plantas mineras?
Santiago, 07 de julio de 2026
Realizar auditorías eléctricas periódicas es un paso fundamental para garantizar el éxito en la operación de plantas mineras y, con ello, cumplir con la normativa y con los altos estándares de una industria que exige continuidad y seguridad excepcional.
En este entorno, cualquier falla puede desencadenar detenciones, mermas productivas y, lo que es más crítico, riesgos directos para la seguridad del personal y la infraestructura eléctrica crítica. Un diagnóstico a tiempo es la mejor inversión para mantener el ritmo de trabajo sin contratiempos.
El principal objetivo de una auditoría enfocada en la infraestructura eléctrica es identificar, clasificar y mitigar los riesgos operacionales antes de que se conviertan en fallas catastróficas.
Las áreas que suelen concentrar la mayor cantidad de riesgos operacionales incluyen los sistemas de distribución de energía, los centros de control y las líneas de transmisión en ambientes adversos.
Durante la revisión, es vital analizar la calidad de la energía. Esto implica evaluar problemas silenciosos pero destructivos. En faenas mineras con gran cantidad de variadores de frecuencia y motores de alta potencia, se deben revisar tres indicadores críticos:
Asimismo, la auditoría debe evaluar exhaustivamente el estado físico y operativo de las canalizaciones especiales, los tableros eléctricos y los sistemas de distribución energética presentes en toda la planta.
Para evitar interrupciones de alto costo, resulta imperativo inspeccionar minuciosamente cada sistema de respaldo energético. Esto incluye evaluar la capacidad, vida útil y estado de las UPS (tanto monofásicas como trifásicas) y demás mecanismos de continuidad, asegurando que respondan instantáneamente frente a cualquier corte de suministro eléctrico.
Paralelamente, se deben sumar criterios estrictos de evaluación sobre las redes industriales.
La conectividad (ya sea mediante cableado estructurado o fibra óptica), el desempeño de los switches y la estabilidad general de las comunicaciones son el verdadero sistema nervioso de la planta. Si estas fallan, se pierde la capacidad de realizar un monitoreo y control continuo de los procesos críticos, dejando la operación a ciegas.
Una revisión completa de la infraestructura eléctrica también exige observar de manera detallada las protecciones de media y baja tensión (MT-BT). Aquí se debe verificar la correcta calibración y el estado físico de componentes clave:
A esto se suma la inspección de los sistemas de seguridad electrónica, como las cámaras IP/Análogas y los sistemas de control de acceso, y la validación de las condiciones generales de operación y temperatura de todos los equipos de la cadena de valor productiva.
Las auditorías no son solo diagnósticos reactivos; son la base estratégica de los planes preventivos de mantenimiento y la optimización operacional.
Al cruzar la información obtenida sobre las redes industriales y la distribución de carga, se genera un mapa claro y natural para implementar o renovar soluciones de respaldo energético a la medida, fortaleciendo al mismo tiempo la conectividad industrial y la seguridad electrónica.
Una auditoría eléctrica bien ejecutada es una herramienta indispensable. Permite detectar vulnerabilidades y cuellos de botella mucho antes de que estos logren afectar la operación de plantas mineras, fortaleciendo de manera proactiva la confiabilidad, la seguridad y la continuidad ininterrumpida de los sistemas más sensibles del sector.
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La forma más eficiente de corregir el factor de potencia y evitar multas es la implementación de bancos de condensadores automáticos o filtros activos de armónicos, los cuales estabilizan el desfase entre la corriente y el voltaje en las subestaciones de la planta.
La fibra óptica es inmune a la interferencia electromagnética (EMI) provocada por los motores de gran tonelaje y los variadores de frecuencia en la faena. Además, ofrece un mayor ancho de banda y distancias de transmisión superiores, asegurando un control continuo sin pérdida de datos.
A nivel internacional se aplica la norma IEEE 519 para el control de armónicos en sistemas eléctricos, mientras que a nivel nacional se deben respetar las exigencias de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) a través de los Pliegos Técnicos RIC aplicables a la alta industria.